¿Sufres de sensibilidad dental? Te contamos sus probables causas y cómo prevenirlas.

El diente tiene 3 capas, la primera es el esmalte y recubre la corona del diente, es el tejido más duro que tenemos en nuestro organismo, la segunda es el cemento que se encuentra en las raíces de los dientes y la tercera es la capa más blanda y está justo a continuación de los dos tejidos anteriores, protegiendo la pulpa del diente.

La sensibilidad dental es más común en la población joven o de mediana edad, ya que a medida que pasan los años se va transformando y formando más dentina, esta va ocupando parte del espacio de la pulpa dental por lo que el diente se vuelve menos sensible.

El desgaste de los tejidos del diente puede tener distintos orígenes:

  • El tipo de higiene bucal que se tenga, un cepillado agresivo, pero también un cepillado deficiente puede provocar acúmulos de placa que con el paso del tiempo desgastan el esmalte y el cemento.
  • La ingesta de comidas o bebidas muy ácidas, como el vino, el té, los refrescos o los cítricos.
  • Algunas enfermedades gástricas como las úlceras o trastornos de la conducta alimentaria pueden originar ácido en la boca que dan lugar a grandes desgastes en los dientes.
  • Algunos procedimientos dentales, como los blanqueamientos dentales, en las que se retira el sarro que cubre en algunas ocasiones los dientes.

Para prevenir esta sensibilidad se requiere de una higiene dental correcta, con un cepillo con cerdas de dureza media o suaves, evitar comidas y bebidas ácidas. En algunos casos se recomienda recolocar los dientes con tratamientos de ortodoncia.

Los tratamientos para la sensibilidad dental definitivamente se componen de un cambio de hábitos, la incorporación de productos para la higiene dental y la supervisión y realización de tratamientos en la clínica dental, todo esto ayudará a resolver o al menos reducir el problema y mejorar la calidad de vida.