La vitamina E pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles. Muchas de sus funciones están relacionadas con su acción antioxidante, de modo que ayuda a mantener tu cuerpo sano y a retrasar su envejecimiento.

Este nutriente protege de la oxidación a las membranas celulares de todo el organismo, especialmente a las de las células del sistema nervioso, del sistema cardiovascular y del sistema muscular.

Del mismo modo, evita la oxidación de las grasas, las proteínas y los ácidos nucleicos (ADN y ARN) e inhibe la formación de nitrosaminas. Por eso, tomar la cantidad adecuada de esta vitamina es clave para el desarrollo normal del sistema neurológico y del muscular.

Por otro lado, la vitamina E también colabora en la formación de glóbulos rojos y la coagulación de la sangre, estimula al sistema inmunitario y su presencia es necesaria para el funcionamiento de la retina y de la fertilidad.

BENEFICIOS DE LA VITAMINA E

1. Mejorar el sistema inmune: La ingesta adecuada de vitamina E, principalmente en personas mayores, ayuda a mejorar el sistema inmune debido a que los radicales libres pueden perjudicar la respuesta normal del organismo a los agentes patógenos.

Además de esto, algunos estudios científicos indican que la suplementación con vitamina E aumenta la resistencia a infecciones, incluyendo el virus de la Influenza.

2. Mejorar la salud de la piel y del cabello: La vitamina E favorece la integridad de la piel y mantiene las membranas celulares, aumentando su firmeza. Por este motivo, podría prevenir el envejecimiento precoz y el surgimiento de arrugas; mejorar la cicatrización y algunas condiciones de la piel, como la dermatitis atópica; así como evitar el daño causado por los rayos UV en la piel.

Además de esto, esta vitamina también favorece la salud del cabello, debido a que cuida la integridad de las hebras y aparentemente mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, haciendo que el cabello crezca saludable y con brillo. 

3. Prevenir enfermedades cardiovasculares: La ingesta de vitamina E podría disminuir la morbilidad causada por las enfermedades cardiovasculares. Según algunas investigaciones, la ingestión de antioxidantes como la vitamina E podría disminuir el estrés oxidativo y la inflamación en el organismo, siendo estos factores que han sido asociados con el surgimiento de este tipo de enfermedades.

Asimismo, este poder antioxidante ayuda a controlar y mantener los niveles del colesterol en la sangre, además de disminuir la agregación plaquetaria y a su vez el riesgo de trombosis. 

4. Mejorar la resistencia y la fuerza muscular: La suplementación antioxidante con vitamina E puede proporcionar efectos beneficiosos contra el daño del tejido oxidativo inducido por el ejercicio, por lo que podría aumentar la resistencia y fuerza muscular, así como favorecer a su recuperación después del entrenamiento.